Biblioteca - Tengyur - Comentarios sobre los tantras

heruka-sādhana
La práctica de Heruka
Al residir en medio de los ocho cementerios, uno se libera del miedo. Con mente gozosa y mediante los rituales de método y sabiduría, visualiza la unión del Sol y la Luna. Al practicar este yoga de unión, medita en el disco solar que surge de la combinación de vocales y consonantes [sánscritas].
Sobre él, un vajra —coronado auspiciosamente en su cúspide— se manifiesta a partir de la sílaba hūṁ. De ahí surge la deidad, sentada en postura de medio loto sobre un cadáver y envuelta en una piel humana inmaculada; el cuerpo está untado con partículas de ceniza. En la mano derecha, que sostiene un vajra radiante, lleva un estandarte de seda ondeante y un báculo khaṭvāṅga; en la izquierda, un cuenco de calavera lleno de sangre. La deidad luce una guirnalda de cincuenta cabezas y un collar hecho de huesos. Sus colmillos están ligeramente apretados. Tiene los ojos rojos y [somete] los obstáculos. Su cabello amarillo se eriza hacia arriba y lleva un ornamento de Akshobhya en la cabeza. Porta pendientes y está adornado con hermosos ornamentos de hueso. Medita en él como aquel que otorga la esencia misma del Iluminado, portando kapalas (copas hechas de cráneo) sobre su cabeza. Él ahuyenta por completo a los demonios Mara para todos los seres.
Mantra:
oṁ hūṁ phaṭ svāhā
Así concluye la práctica condensada del Heruka de dos brazos.
Traducido por el monje Tsultrim Gyaltsen, basado en las instrucciones de Abhaya.
Traducido por el Lama Dondrub Dorje Tulku.
