Biblioteca - Kangyur - Paritta

giri-ānanda-sūtra
El Sutra de Ananda desde la montaña
Me postré ante las tres nobles joyas!
Así lo oí una vez.
El Bienaventurado se encontraba en Shravasti, en la arboleda de Jeta, en el jardín de Anathapindada. En aquel momento y a aquella hora, el venerable Giri-Ananda estaba aquejado de una grave enfermedad y sufría. Entonces, el venerable Ananda se dirigió al lugar donde se encontraba el Bienaventurado. Al llegar, se inclinó ante el Bienaventurado y se sentó a su lado. Sentado junto a él, el venerable Ananda se dirigió al Bienaventurado con estas palabras:
El Venerable y muy venerable Giri-Ananda padece una grave enfermedad y sufre terriblemente. Venerable, te ruego al Bendito que haga lo que sea mejor. ¡Te ruego que, por compasión, te dirijas al lugar donde se encuentra el monje, el muy venerable Giri-Ananda!
A continuación, el Bienaventurado dijo al venerable Ananda:
Ananda, ve tú mismo a ver al monje Giri-Ananda y explícale las diez reflexiones. Expónlas allí donde se encuentre ese [monje] dotado de conciencia. Y entonces, tan pronto como el monje Giri-Ananda oiga hablar de estas diez reflexiones, sus órganos sensoriales y las partes de su cuerpo afectadas por la enfermedad se curarán de inmediato.
Cuáles son esas diez? Son: la reflexión sobre la impermanencia; la reflexión sobre la ausencia del «yo»; la reflexión sobre la impureza [del cuerpo]; la reflexión sobre los obstáculos; la reflexión sobre el abandono; la reflexión sobre la ausencia de pasión; la reflexión sobre el cese; la reflexión sobre la ausencia de alegría en todos los mundos; la reflexión sobre la impermanencia de todos los samskaras; la reflexión con atención a la inspiración y la espiración.
En qué consiste la reflexión sobre la impermanencia? Significa, Ananda, que el monje se retira a un lugar apartado, bajo la copa de un árbol o a una casa deshabitada, y allí toma profunda conciencia de lo siguiente: la forma es impermanente, las sensaciones son impermanentes, la percepción es impermanente, los samskaras son impermanentes, la conciencia es impermanente. Así debe ver él estas cinco agregados del apego como impermanentes. ¡Muéstrale, pues, la reflexión sobre la impermanencia!
Ananda, ¿en qué consiste la reflexión sobre la ausencia del «yo»? Significa, Ananda, que el monje se retira a un lugar apartado, bajo la copa de un árbol o a una casa deshabitada, y allí toma profunda conciencia de lo siguiente: el ojo carece de «yo», las formas carecen de «yo»; el oído carece de «yo», los sonidos carecen de «yo»; la nariz carece de «yo», los olores carecen de «yo»; la lengua carece de «yo», los sabores carecen de «yo»; el cuerpo carece de «yo», lo tangible carece de «yo»; la mente carece de «yo», los factores mentales carecen de «yo». De este modo, estas seis esferas sensoriales internas y estas seis externas carecen de cualquier «yo». Así es como se debe contemplar y reflexionar sobre la ausencia de un yo. ¡Ananda, muéstrale esa ausencia de «yo»!
Ananda, la contemplación de la impureza consiste en que el monje examine minuciosamente este mismo cuerpo, desde la coronilla hasta las plantas de los pies, con todo lo que se encuentra dentro de la piel, como si estuviera lleno de impurezas de todo tipo. En este cuerpo hay: pelo en la cabeza, vello corporal, uñas, dientes, piel, carne, tendones, huesos, médula ósea, riñones, corazón, bazo, pulmones, intestino grueso, estómago, intestino delgado, mesenterio, vejiga, heces, bilis, mucosidad, pus, sangre, sudor, grasa, lágrimas, sebo, saliva, mocos, suero sanguíneo, orina y el cerebro: un total de treinta y dos sustancias impuras. Así debe contemplarse este cuerpo como algo impuro. Ananda, ¡explícale estos [tipos] de impureza!
Ananda, ¿en qué consiste la reflexión sobre los obstáculos? Significa que el monje se retira a un lugar apartado, bajo la copa de un árbol o a una casa deshabitada, y allí reflexiona detenidamente: «Este cuerpo está lleno de sufrimiento, en él se esconden multitud de obstáculos y en este cuerpo surgen numerosas clases de enfermedades. A saber: enfermedades de los ojos, enfermedades de los oídos, enfermedades de la nariz, enfermedades de la lengua, enfermedades del cuerpo, dolores de cabeza, enfermedades del oído interno, enfermedades de la boca, enfermedades de los dientes, tos, dificultad para respirar (asma), resfriado, fiebre aguda, enfermedades del estómago, desmayos, parálisis de la mitad del cuerpo, dolores punzantes, hipo, lepra, tumores, erupciones cutáneas leves, tuberculosis (enfermedad crónica), epilepsia, tiña, picor, sarna, erupciones cutáneas, eccema, trastornos hemorrágicos (enfermedades de la sangre y la bilis), diabetes mellitus, dolor en las extremidades, úlceras, fístulas inguinales, trastornos biliares, trastornos de la mucosidad, trastornos del viento, enfermedades derivadas de la combinación de los tres doshas, indigestión por comer a deshora, enfermedades por agotamiento, enfermedades por intoxicación, enfermedades como consecuencia de acciones pasadas, escalofríos, calor, hambre intensa, sed, diarrea e hidropesía. Estas dolencias corporales deben considerarse como obstáculos y meditar sobre ellas. ¡Ananda, explica esto como la contemplación de los obstáculos!
Ananda, ¿en qué consiste la reflexión sobre el abandono? Esto significa que, cuando al monje le surgen pensamientos generados por el deseo sensual, no les da rienda suelta, sino que los deja ir. Los pensamientos surgidos del deseo de hacer daño o de destruir, y los pensamientos ajenos a la práctica de la contemplación —todo aquello que nace de pensamientos nocivos—, él no los retiene, sino que los rechaza por completo. Los aplasta, no les da rienda suelta, no los alimenta; las cualidades perniciosas y negativas que surgen una y otra vez, no las retiene, sino que las rechaza por completo. Las aplasta, no les da rienda suelta, no las alimenta. Ananda, ¡esto es precisamente la reflexión sobre el abandono!
Ananda, ¿en qué consiste la reflexión sobre la liberación de la pasión? Significa, Ananda, que el monje se retira a un lugar apartado, bajo la copa de un árbol o a una casa deshabitada, y allí toma profunda conciencia de lo siguiente: «Esto es la paz, esto es la dicha suprema, donde cesan todos los samskaras, cesan los renacimientos, cesan los cambios, se agota la sed, llega el cese y el nirvana». Ananda, ¡esto es precisamente la reflexión sobre el cese!
Ananda, ¿qué es la reflexión sobre la ausencia de alegría en todos los mundos? Significa, Ananda, que el monje abandona por completo cualquier artimaña mundana, apego, construcción mental, atadura y tendencia oculta, y ya no encuentra en ellos ninguna alegría. Ananda, ¡esto debe explicarse precisamente como la reflexión sobre el hecho de no regocijarse en nada mundano!
Ananda, ¿en qué consiste la contemplación de la impermanencia de todos los samskaras? Significa, Ananda, que el monje está libre de apego hacia todos los fenómenos condicionados, los abandona y siente repulsión por ellos. Ananda, esto debe explicarse como la reflexión sobre la impermanencia de todos los samskaras.
Ananda, ¿cómo se practica la meditación centrada en la inhalación y la exhalación? Esto significa, Ananda, que el monje se dirige a un lugar apartado, bajo la copa de un árbol o a una casa deshabitada, se sienta allí con las piernas cruzadas, endereza el cuerpo, dirige la mirada al frente y permanece en estado de plena conciencia.
A continuación, al exhalar brevemente, lo sabe con certeza, pensando: «Estoy exhalando brevemente». Al inhalar profundamente o al inhalar brevemente, lo sabe con certeza, pensando: «Estoy inhalando». Al exhalar lentamente, lo sabe con certeza y piensa: «Veo una exhalación larga». Al realizar una exhalación corta o muy corta, lo sabe con certeza, pensando: «Estoy haciendo una exhalación corta». Cuando la respiración es corta o se realiza una inhalación y exhalación cortas, él lo observa y lo sabe con certeza. Al percibir con claridad todo el cuerpo, aprende a tomar conciencia de que «la respiración es breve»; así, percibe con claridad, contempla el cuerpo y practica. Tras calmar por completo la actividad corporal, realiza una breve inspiración y sabe con certeza, pensando: «Debo contemplar la inspiración y practicar». Al observar ambos [procesos] y haber calmado por completo la actividad corporal, realiza una breve exhalación, permaneciendo en ese estado y practicando. Al observar ambos [procesos], aprende a permanecer contemplando la actividad corporal. Al experimentar verdaderamente el éxtasis (la alegría), aprende [a tomar conciencia de que]: «La respiración es breve». Al percibir con certeza el éxtasis, lo contempla y se ejercita. Al experimentar verdaderamente la felicidad, aprende a [ser consciente de que]: «La respiración es breve». Al percibir con certeza la felicidad, la contempla y se ejercita en ella. Al percibir con certeza la actividad mental, aprende a [tomar conciencia de que]: «La respiración es entrecortada». Al percibir con certeza la actividad mental, la contempla y se ejercita en ella. Al observar ambos [procesos] y percibir con certeza la actividad mental cuando la respiración es corta, aprende a [ser consciente de]: «Fluye». Al observar ambos [procesos], aprende a [ser consciente de que]: «La actividad mental está completamente en calma». Al comprender verdaderamente la mente cuando se realiza una inspiración corta, aprende a [ser consciente de que]: «Se está realizando la inspiración». Al comprender verdaderamente la mente, aprende a [ser consciente de que]: «Está completamente en calma». Al inducir a la mente a la alegría cuando la respiración es corta, aprende [a tomar conciencia de que]: «Fluye». Al inducir a la mente a la alegría, aprende a [ser consciente de que]: «Está completamente purificada y en calma». Cuando la mente permanece en paz (shamatha), si la respiración es corta, aprende a [ser consciente de que]: «Fluye». Cuando la mente se encuentra en paz, aprende a permanecer en vipassana. Cuando la mente está completamente liberada, si la respiración es corta, aprende a [ser consciente de que]: «Fluye». Cuando la mente está completamente liberada, aprende a permanecer en vipashyana. Al contemplar la impermanencia, si la respiración es corta, aprende a [ser consciente de que]: «Fluye». Al contemplar la impermanencia, aprende a permanecer en vipashyana. Al contemplar la impasibilidad, si la respiración es corta, aprende a [ser consciente de]: «Fluye». Al contemplar la impasibilidad, aprende a permanecer en vipashyana. Al contemplar el cese, si la respiración es corta, aprende a [ser consciente de]: «Fluye». Al contemplar el cese, aprende a permanecer en vipassana. Al contemplar el abandono total, si la respiración es entrecortada, aprende a [ser consciente de]: «Fluye». Al contemplar el abandono total, aprende a permanecer en vipassana.
Ananda, así es como debe explicarse la contemplación que tiene en cuenta la inspiración y la espiración. Y ahora, Ananda, dirígete al lugar donde se encuentra Giri-Ananda y expónle estas diez reflexiones. Pues no hay otra salida: tan pronto como el monje Giri-Ananda escuche estas diez contemplaciones, todas sus dolencias desaparecerán por completo.
A continuación, el Venerable Ananda, tras escuchar las palabras del Bienaventurado, se dirigió al lugar donde se encontraba el Venerable Giri-Ananda. Al llegar, le expuso detalladamente al Venerable Giri-Ananda estas diez reflexiones.
Y tan pronto como el venerable Giri-Ananda escuchó estas diez contemplaciones, todas sus enfermedades desaparecieron por completo. Cuando todas las dolencias desaparecieron, el venerable Giri-Ananda se levantó, y desde entonces el venerable Giri-Ananda no volvió a padecer ninguna enfermedad.
Así termina el sutra sobre el venerable Giri-Ananda.
[Este sutra] fue traducido, revisado y finalmente aprobado a partir de las palabras del gran pandita Anandashri por el erudito lotzava, el monje shakya Nyima Gyaltsen Palzanpo, en el gran monasterio de Pal Tharpa Ling —residencia de aquellos que hablan en dos idiomas—.
Traducido por el lama Dondrub Dorje Tulku.
